«¿Por qué mudais de acuerdo? ¿Por qué insanos

Os dais á pelear con tal crueza?

Yo vedara que Italia á los Troyanos

Resistiese; ¿en qué cóleras tropieza

Mi voluntad? ¿Por qué terrores vanos

Acá el uno, allá el otro á lid se lanza

Y va el hierro á empuñar de la venganza?

III.

»Ya la hora sonará de las batallas

(No el tiempo acelereis), cuando Cartago