El Oceáno, y de su fama el cielo.
Cargado con despojos del Oriente,
Recibirásle en el Olimpo un dia,
Y aras y culto le dará la tierra.
Entónces ya, las lides apagadas,
El aspereza de los siglos rudos
Suavizándose irá, y el Universo
Por la cándida fe será regido.
¡Qué bella sería una traduccion de Virgilio en versos sueltos y hechos de esta manera!
(dd) «Dido: libro IV de la Eneida de Virgilio, traducido en verso castellano, por D. Fermin de la Puente y Apezechea. Sevilla. Establecimiento tipográfico á cargo de Juan Moyano, 1845.»