Yo y de noche labraba, mis pesares

Consolando en la edad caduca mia.

¡Ay! ¿á dónde seguirte? ¿en qué lugares

Tu destrozado cuerpo quedaria?

¿Y para esto por tierras y por mares

Anduve acompañándote? ¿y es esta

Vision cruel cuanto de tí me resta?

CII.

»¡Rútulos! si teneis piedad alguna,

Todos aquí asestad; yo la primera