El 25 de Junio de 1853 le ocurrió la idea de ponerla en verso y la terminó el 24 de Octubre: celeridad verdaderamente extraordinaria, y más en un anciano de 78 años, que esta edad tenía el señor Doctoral en aquella fecha. Sería injusticia notoria examinar con rigor una traduccion hecha en tales condiciones: lo singular es que de vez en cuando tenga buenos versos y arte de estilo, en medio de un diluvio de prosaísmos, repeticiones y negligencias.
Está en romance endecasílabo. Que no carece de mérito, mostrarálo, tomado á la ventura, un pasaje del libro XI. Habla Tarcon en la batalla contra Camila:
«¿Qué pavor se apodera de vosotros,
Tirrenos sin honor siempre y sin alma?
¿Qué indigna cobardía os aqueja?
¿Una sola mujer del campo os lanza
En fuga y dispersion? ¿dó están agora
Las manos impotentes, las espadas?
Tanta insolencia no mostrais de Vénus
En las órgias nocturnas tan amadas,