Corta demoras tú: sazon es buena
Para armar carros, para uncir trotones;
¡Vé, y su campo turbado desordena!»
Dice, y huyendo con parejas alas,
Entre nubes de su arco abre las galas.
IV.
Conocióla el mancebo, tiende iguales
Las manos á la vírgen, y en su vuelo
Léjos la sigue con palabras tales:
«¡Íris, nuncia gentil, joya del cielo!