Ya la exigua ciudad sabe y pondera

Que al Rey tirreno vuela una brigada:

Doblan votos las madres: creces toma

Al susto el riesgo; inmenso Marte asoma.

CXI.

Al hijo estrecha el Rey, su mano asida,

Y «¡Oh! hiciérame volver favor celeste

A los pasados años de mi vida,

Cuando eché á tierra la primera hueste»—

Dice en larga llorosa despedida—