Y el Lupercal bajo la roca fria,

Así nombrado como Pan lobero

Por costumbre que entre Árcades regía;

De Argos, su huésped, cuenta el caso fiero,

Y de Argileto el sacro umbroso abrigo

Muestra, y toma el paraje por testigo,

LXIX.

Y la roca Tarpeya, en el camino,

De ahí, y el Capitolio Evandro enseña,

Hoy mole rica y oro peregrino,