Enéas con la amena perspectiva,

Y pide, á cada antiguo monumento,

Para ojos y oidos alimento.

LXII.

Y Evandro, rey que á alcázares romanos

Echó la basa, de este modo empieza:

«Oye: indígenas Ninfas y Silvanos

Poblaban de estos bosques la aspereza,

Y unos hijos de robles, medio humanos,

Ni á poseer hacienda, ni riqueza