CXXVIII.
Aperciben las cóncavas celadas,
De cabezas reparo; adargas nuevas
De varillas de sauce conformadas,
Y corazas metálicas y grevas,
Hecho el argento láminas delgadas;
Y nadie ya ni en hoces ni en estevas
Ocupa el pensamiento; que humillado
Yace y se esconde el arte del arado.