CXVIII.
Miéntras las madres en vinosa danza
Atropellan florestas y collados,
(¡De una reina el ejemplo tanto alcanza!)
Ellos de un númen infernal tocados,
Convocan en tropel á la matanza,
Contra el querer del Cielo y de los hados,
Contra el temor de oráculos y agüeros;
Y las puertas del Rey asedian fieros.