Convocó los fornidos labradores.

Ellos (pues ya invisible la ímpia Dea

Sembrara en la ágria selva sus ardores)

Al punto comparecen: éste saca

Tizon agudo; aquél ñudosa estaca.

CIII.

Cuanto ha tomado, en armas lo convierte

La rabia, y toma cuanto á mano mira.

Con recias cuñas, con empuje fuerte,

Tirreo á la sazon á hender aspira