Ansioso el ciervo de apacible frio,
Sesteaba en la playa verdeante,
Nadando á tiempos á merced del rio.
Los podencos de Ascanio, allí cazante,
Fieros le avientan con ardiente brio;
Y á impulso Ascanio de ambicion inquieta,
Lanza del combo arco una saeta.
CI.
Y dió acierto fortuna á su descuido;
Que á herirle los ijares, por el viento