Y el halda abriendo á la loriga, pudo
Crujiente en medio al muslo hacer camino.
Al fiero golpe, que de accion le priva,
Turno enorme de hinojos se derriba.
CXCI.
Alzándose, en doliente vocería,
Los Rútulos prorumpen; gime el viento,
Y tiembla en torno el monte, y á porfía
Vuelven los altos bosques el lamento.
Él, hincado, la diestra dirigia