¡Qué hermoso es cuando en copos
La blanca nieve silenciosa cae,
De las inquietas llamas
Ver las rojizas lenguas agitarse!
¡Qué hermoso es cuando hay sueño
Dormir bien... y roncar como un sochantre...
Y comer... y engordar!... ¡y qué desgracia
Que esto sólo no baste!
LXVIII
No sé lo que he soñado