Ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos

Las palabras ardientes á sonar;

Tu corazón de su profundo sueño

Tal vez despertará;

Pero mudo y absorto y de rodillas,

Como se adora á Dios ante su altar,

Como yo te he querido... desengáñate,

¡Así no te querrán!

LIV