XXXIV

Cruza callada, y son sus movimientos

Silenciosa armonía;

Suenan sus pasos, y al sonar, recuerdan

Del himno alado la cadencia rítmica.

Los ojos entreabre, aquellos ojos

Tan claros como el día;

Y la tierra y el cielo, cuanto abarcan,

Arden con nueva luz en sus pupilas.

Ríe, y su carcajada tiene notas