—¿Comprendes ya que un poema

Cabe en un verso?

Y ella respondió encendida:

—¡Ya lo comprendo!

XXX

Asomaba á sus ojos una lágrima

Y á mi labio una frase de perdón;

Habló el orgullo y se enjugó su llanto,

Y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino, ella por otro;