Eso soy yo.
¡Yo, que á tus ojos en mi agonía
Los ojos vuelvo de noche y día;
Yo, que incansable corro y demente
Tras una sombra, tras la hija ardiente
De una visión!
XVI
Si al mecer las azules campanillas
De tu balcón,
Crees que suspirando pasa el viento