Porque son, niña, tus ojos

Verdes como el mar, te quejas;

Verdes los tienen las náyades,

Verdes los tuvo Minerva,

Y verdes son las pupilas

De las hurís del profeta.

El verde es gala y ornato

Del bosque en la primavera.

Entre sus siete colores

Brillante el Iris lo ostenta.