Las leves ondas que jugando riza;

El sol besa á la nube en Occidente

Y de púrpura y oro la matiza;

La llama en derredor del tronco ardiente

Por besar á otra llama se desliza,

Y hasta el sauce, inclinándose á su peso,

Al río que le besa, vuelve un beso.

X

Los invisibles átomos del aire

En derredor palpitan y se inflaman;