XXXV.
Templo era y tribunal: en sus altares
Corderos inmolando, los señores
De la corte á gustar sacros manjares
Sentábanse en contínuos cenadores.
Cada príncipe vió las tutelares
Imágenes allí de sus mayores
El vestíbulo ornar, nobles y enhiestas,
Obras de antiguo cedro, en órden puestas.