XXVIII.
Á la Noche despues y sus fanales,
Á Cibéles y á Júpiter de Ida;
Y á sus padres, que moran inmortales
Cielo y Erebo, en órden apellida.
Jove tres veces, en momentos tales,
Desde lo alto del cielo truena, y cuida
Mostrar en medio del fragor sonoro
Nubes de fuego y ráfagas de oro.