XXVII.

Ántes enciende, y entusiasmo inspira

Con su elocuencia: «Este prodigio,» exclama,

«A los Troyanos solamente mira

Infausto. Si es que Júpiter los ama,

Hoy su auxilio á las claras les retira;

Ya sobra nuestro acero y nuestra llama,

¿En el mar qué les queda ni en la tierra?

Sendas de salvacion el mar les cierra: