XXIV.

«Hijos somos de Troya peregrinos,

Y aquestas armas que confuso admiras,

Armas contrarias son á los Latinos,

Que nos rechazan con rebeldes iras.

Ver ansiamos á Evandro: á sus destinos

Unir los nuestros, con leales miras

Proponemos Dardanios principales.

Tal pedimos; tú lleva anuncios tales.»