XXII.

Ellos, viendo que fáciles ascienden

Por entre el bosque opaco altos navíos,

Y hombres que, al parecer, los brazos tienden

Sobre los remos con callados bríos,

La ceremonia con temor suspenden;

Levántanse. Culpables descarríos

Palante audaz reprime, y el acero

Empuña, y al peligro va ligero.