XXI.

Habló entónces el Padre omnipotente,

El que todo lo rige y lo compasa

Con cetro universal. Profundamente

Enmudece á su voz el alta casa

De los Dioses; el éter eminente

Calla; tiembla la tierra en su ancha basa;

Encogidos los Zéfiros no alientan;

Los mares su encrespada pompa asientan.