XLVIII.

«¿Que al invasor se oponga, no es vergüenza,

Rútulos, sola un alma? ¿Ó de él, insanos,

Temblais que en fuerza ó multitud nos venza?

Ved: Arcades, y Teucros y Toscanos,

Hueste á Turno fatal: allí comienza,

Y allí acaba; están todos: si á las manos

Con dos nuestros solo uno de ellos viene,

No temo que su número se llene.