XLI.

Quedó atónito Euríalo con esta

Revelacion; y ya con sed de fama

El ánimo encendido, así contesta

Al noble amigo que en su ardor le inflama:

«Niso, tu ingenio á conquistar se arresta

Tanta gloria, ¿y contigo al que te ama

No has de llevar? ¿Y yo sin compañía

Tanto riesgo arrostrar te dejaria?