XIX.

»Yo he cedido estos árboles de grado

Al dardanio mancebo, de bajeles

Menesteroso. Hoy roedor cuidado

Me aflige: tú le ahuyenta; tú á Cibéles—

Filial premio á sus preces reservado—

Da que sus tablas nunca hundan crueles

Viento ni mar, señuelos ni embestidas;

¡Válgales en mis montes ser nacidas!»