XI.
»¡Y él hora por ventura se complace
En trocar á esperanzas sus temores,
Y ofrendas en el ara y votos hace,
Miéntras damos estériles honores
Al jóven que, pues ya sin vida yace,
Nada debe á los Dioses superiores!
¡Por tí, padre infeliz, cuánto me aflijo!
¡Tú el cruel funeral verás de un hijo!