LXXVI.

Mirando á su adversario, en vano embraza

Su escudo, en vano por socorro grita

Esgrimiendo la daga; le amenaza

El eje y rueda que veloz se agita.

Cayó. Por entre el yelmo y la coraza

Turno, que ya sobre él se precipita,

De un tajo la cabeza le cercena,

Y tronco informe déjale en la arena.