LXXVI.

»¡Cuánta muerte hemos visto! ¡cuánto estrago!

¿Qué tala en vastos campos no hemos hecho?...

Mas si es que ejerce irresistible halago

La fama en tí, si escondes en el pecho

Tanto valor, y de tu afan en pago

Esperas como dote regio techo

Que no has de renunciar, entónces, ¡ea!

Afronta á tu enemigo en la pelea.