LXXIX.

Cuánto el poder de su hermosura obliga

Conoció Vénus en el buen suceso

De la añagaza. Respondióle, en liga

De inacabable amor Vulcano preso:

«De argüir con recuerdos, la fatiga

Excusa; ¿en mí no fias? Si ántes eso

Que hoy piensas, me dijeses, los Troyanos

Armas, Diosa, llevaran de mis manos.