LXXII.
Así en los bosques, en feral desierto,
Con estímulos báquicos incita
Alecto á Amata; y como mira cierto
Prender la llama que atizó maldita,
Y en conflicto por ende y desconcierto
Ve la real casa, y lo que el Rey medita,
Hácia el rútulo audaz la Diosa triste
Va en negras alas que su cuerpo viste.