LXVIII.
Y el bosque ingente enséñale que un dia
Tornó en asilo Rómulo guerrero;
Y el Lupercal bajo la roca fria,
Así nombrado como Pan lobero
Por costumbre que entre Árcades regía;
De Argos, su huésped, cuenta el caso fiero,
Y de Argileto el sacro umbroso abrigo
Muestra, y toma el paraje por testigo,