LXVII.

Dice, y hace silencio, y á Ramnete

Que en su alta tienda y cama entapizada

Daba roncos bufidos, arremete

Con brazo firme y con desnuda espada.

Rey á un tiempo y augur, á quien somete

El rey Turno sus dudas, fué; mas nada

Valieron artes al dormido mago

Contra el poder de un invisible amago.