LXIII.

Cuando cesó la agitacion primera

El anciano monarca abrió su boca,

Y habló de su alto solio en tal manera,

Despues que á las Deidades pio invoca:

«Quise yo que en sazon se definiera

Esta causa, ¡oh Latinos! Hoy que toca

Armado el enemigo á nuestras puertas,

Tarde á civil consejo están abiertas.