LV.

Manda á su gente el adalid que apronte

Los aceros, que á bélicas señales

Preste el sentido, y al peligro afronte

Fuerzas cobrando á la ocasion iguales.

En pié él mismo en la popa, el horizonte

Domina, y á su vista los reales

Troyanos tiene. Con la izquierda luégo

En alto embraza su broquel de fuego.