LI.

»Ántes él donde ve que más agita

Ondas el humo, y más su hervor enciende

El negro abismo, allí se precipita

Con salto audaz: entre sus brazos prende

Al que incendios inútiles vomita,

Y vigoroso le comprime, y hiende

Seca de sangre la feroz garganta

Y los hórridos ojos le quebranta.