L.

Y luégo á los legados que, cumplido

El cargo, han vuelto del etolio estado,

Manda que de tan grave cometido

Cuenten punto por punto el resultado.

Cesa ya de las lenguas el rüido,

Y obediente del príncipe al mandado,

«Vimos, conciudadanos, á Diomédes,»

Vénulo dice, «y sus argivas sedes.