CXXXI.
«¡Oh Jove omnipotente! así me ampares
Y premies con el éxito que imploro
Mi empeño audaz; y ofrezco á tus altares
En sacrificio un jóven y albo toro
Que ya á las astas de su madre, pares
Yerga las suyas, retocadas de oro,
Que muestre corneando su ardimiento
Y polvo con los piés esparza al viento!»