CXXV.
Estas puertas de lúgubre destino,
Rebelde chusma con furor tirano,
Siguiendo la costumbre, al buen Latino
Mandaba abrir contra el poder troyano;
Mas á alargar el Padre no se avino
Al ministerio vil la régia mano,
Y en sombras ocultóse. El vacuo puesto
La Reina de los Dioses llena presto.