CXXIII.
Dando al jóven por muerto la mezquina,
Sola causa del mal, única rea
Proclámase; y gimiendo desatina
Enajenada en su doliente idea;
Desgárrase la veste purpurina,
Lúgubre frenesí la aguijonea,
A yerta viga ató ominoso nudo,
Y fué aquello un morir fiero y sañudo,