CXVIII.

Desde el muro las madres aterradas

Ven las nubes de polvo cuál se extienden,

Y siguen con atónitas miradas

Las bandas que con tanto acero esplenden.

Por desechas de zarzas erizadas,

Abreviando camino, armados hienden,

Y en escuadron que clamoroso cierra

Galopando á compas baten la tierra.