CXVII.

El cual de un tajo derribado habia

A Anxur la izquierda mano y del escudo

El cerco ponderoso (Anxur, que fia

En cierta frase mágica, y desnudo

Por ella de temor, ya al cielo erguia

El pensamiento, y prometerse pudo

Edad prolija y venerables canas:

¡Todo error grande y esperanzas vanas!);