CXV.

»Mas si un hado cruel fúnebres lazos

Á mi esperanza tiende y mi deseo,

Lícito sea fenecer los plazos

De esta mísera vida, hora que áun veo

Incierto lo futuro, y que en mis brazos

Te tengo, hijo, y en verte me recreo,

¡Tú, tan tarde gozado y tan querido!

Nunca nueva fatal hiera mi oido!»