CXLVIII.

Y allí en la sangre de él venganza toma,

Con la facilidad con que en el cielo,

Desde alto pico abalanzado, asoma,

Ave sagrada, el gavilan, y á vuelo

Alcance da á la tímida paloma

Sobre las nubes: cae la sangre al suelo,

Miéntras él las rapantes uñas ceba,

Y las plumas que arranca, el viento lleva.