CXLVIII.

Mas él, como alto escollo, inmoble, osado,

Que reina sobre el mar, y combatido

Por las ondas y vientos, sin cuidado

Oye de hondas y vientos el bramido,

Así resiste á un lado y á otro lado.

A Hebro Dolicaonio, sin sentido

Echa á tierra, y á Látago derriba,

Y á Palmo en su carrera fugitiva.