CXLVI.

Sintió del pundonor punzada aguda

Camila; da el caballo á una escudera,

E igualando las armas, con desnuda

Espada, y parma sin divisa, espera.

El mancebo del éxito no duda

De su artificio, y huye: de ligera

Riendas ha vuelto, y con la espuela dura

Al veloz alazan volando apura.