CXLVI.

Griego, Haleso odia á Troya: sus bridones

Unce al carro, y á Turno, á lid dispuestas

Arrastra mil valientes poblaciones:

Aquellos que del Másico en las cuestas

Cultivan, Baco, tus preciosos dones;

Los que enviaron de sus ágrias crestas

Los Auruncos ancianos; los vecinos

De los húmedos campos Sidicinos;